Puebla sin anuncios

En este espacio propongo algo sencillo: quitar todos los anuncios, toda la publicidad de las calles de Puebla.

Alrededor de esta propuesta hay una idea de ciudad, de lo que quisiera que fuera esta ciudad en la que nací y vivo. Estoy recabando textos, ideas e imágenes para pensar con otros la ciudad. Lo que debiera ser una ciudad. Lo que queremos que sea Puebla y lo que no queremos para ella.

Hay mucho qué decir, anímate: decirlo ya es hacerlo real.


Escribe tus comentarios directamente en cada texto del blog.

Si tienes un texto que quisieras publicar en el blog mándamelo y lo subo de inmediato. Sólo que de plano a mi juicio no venga al caso no lo subiré. De otra manera aquí lo verás, digas lo que digas.



Si quieres comunicarte directamente conmigo mi dirección de correo es escalera@profetica.com.mx


José Luis Escalera



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jueves, 11 de octubre de 2007

Ir a Disney World y arrojar ácido contra el ratoncito no es revolucionario; ir a Disney World sabiendo perfectamente lo ridículo y nocivo que es y aún así divertirse con inocencia, de una manera inconsciente y hasta psicótica es algo distinto. Esto es lo que Michel de Certeau llama "el arte de la via media", y parece ser la única manera de acceder a un cierto nivel de libertad en la cultura actual. Un punto medio: divertirnos -si esto es posible- con Adal Ramones, con el "Rostros", con Pati Chapoy, pero no sucumbir nunca al supuesto "atractivo" o "glamour" de estas cosas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

te la volaste con lo de disney papa

Op Oloop dijo...

Sí, no sé qué pasó ahora con este matiz en torno a Disney y a Adal Ramones. Por qué esa tercera vía? Más bien diría: si no te queda de otra más que ir a Disney, adelante, disfruta la magic mountain. El asunto está antes: por qué ir? Esa es la "única manera de acceder a un cierto nivel de libertad en la cultura actual"? Mmm, tengo mis reservas. Pero no nos pongamos estupendos: un brindis por Bernardo y Bianca en Cangurolandia!

Anónimo dijo...

Ir a Disney además con la conciencia del ridículo es precisamente psicótico e incosciente: imbécil digamos. Mejor efectivamente no ir y mucho mejor ni prender la tele ni detenerse por error en Paty Chapoy, ni abrir el Rostros porque inevitablemente buscaremos a los conocidos con morboso placer. Al final siempre sucumbimos, por tolerar un minuto de Adal Ramones toleraremos después 5 y luego que los hijos o la pareja se emocionen cada miércoles por la noche porque ya va a ser Adal y cuando menos cuenta nos damos ya recibimos Eres y Vanidades en casa y estamos ahorrando para ir ahora a Euro Disney y así poco a poco de uno en uno y de cinco en cinco hasta disfrutar de los grandes espectaculares que nos hacen más ameno el recorrido a la clase de natación de los niños: mejor sí empezar por algo: arrojarle ácido al menos a la botarga del doctor Simi, para no tener que ir hasta Orlando y despilfarrar un montón de dinero.