Puebla sin anuncios

En este espacio propongo algo sencillo: quitar todos los anuncios, toda la publicidad de las calles de Puebla.

Alrededor de esta propuesta hay una idea de ciudad, de lo que quisiera que fuera esta ciudad en la que nací y vivo. Estoy recabando textos, ideas e imágenes para pensar con otros la ciudad. Lo que debiera ser una ciudad. Lo que queremos que sea Puebla y lo que no queremos para ella.

Hay mucho qué decir, anímate: decirlo ya es hacerlo real.


Escribe tus comentarios directamente en cada texto del blog.

Si tienes un texto que quisieras publicar en el blog mándamelo y lo subo de inmediato. Sólo que de plano a mi juicio no venga al caso no lo subiré. De otra manera aquí lo verás, digas lo que digas.



Si quieres comunicarte directamente conmigo mi dirección de correo es escalera@profetica.com.mx


José Luis Escalera



No hay anuncios en Sao Paulo, Brasil

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jueves, 25 de octubre de 2007

Posmodernidad, la llaman

Dulces ríos que trepidan indómitos
camino al mar.

Secas montañas frente a valles exangües.
Tierra reseca, ya sin brazos.

Siembra de hambre, de ignorancia,
cosecha de odio y de violencia.

Lo hemos perdido
casi todo:
agua, tierra, aire.

Nos queda,
si mucho,
el fuego.



Jaime Augusto Shelley

Salir del atraso



El bloguero está obligado a confesar que no vió ni escuchó el debate de candidatos a la alcaldía, pero al leer los periódicos y escuchar los noticiarios de radio que dieron cuenta del "portentoso ejercicio democrático" de la noche del martes pasado no ha dejado de sorprenderle la frecuencia con la que se habla del atraso en el que está Puebla, y la "necesidad urgente" de sacarla de ahí. "Hay que sacar a Puebla del atraso en el que está", citan los medios a los candidatos.

Habrá que ver lo que se entiende por atraso y lo que se entiende por avance.

El bloguero recuerda una conversación muy vieja cuando en Puebla solamente había dos semáforos: 13 sur y La Paz, 25 sur y La Paz. Se hablaba entonces de instalar semáforos en no sé cuántas esquinas, muchas. Y a éso se le llamó progreso. "Es un avance", recuerdo haber escuchado, desconfiado.

Si ya vimos que más coches no son un avance, son una friega, me temo que ahora haya quien piense que más anuncios sí lo son. Y que por lo tanto este es un blog "retrógrado", que va en contra del avance. Un blog romántico, "ecologista", "idealista" e impráctico porque va en contra del incontenible y necesario "progreso".

El bloguero se confiesa partidario de lemas como "menos es más" y otros afines. Menos coches, menos ruido, menos anuncios.
La suma de sustracciones dará como resultado más belleza, más paz, más vida, más tiempo.
De todo éso el bloguero quiere más, mucho más.

martes, 23 de octubre de 2007

Mensaje de Virginia

Con la autorización de la autora -quien por modestia solicitó la omisión de su apellido y correo electrónico- , el bloguero transcribe en esta entrada un mensaje recibido ayer.

Ya somos dos. ¿No que no podemos ponernos de acuerdo los mexicanos?


"Ví el artículo en e-consulta, me parece una idea fabulosa, estamos muy contaminados por macro anuncios.

Siento que me aplastan insistiendo en que compre tal o cual artículo y mi reacción es no compro, no compro, no compro.

¿Ha contado usted el número de anuncios de Porcelanite sobre la 25 Poniente?

Todo es un negocio, los que rentan un pedazo de azotea o de patio para poner los anuncios, las bardas, etc.

Disfruto mucho salir a carretera, para ver el paisaje sin anuncios.

En los cruceros de Plaza Dorada hay muchísimos anuncios que distraen a los automovilistas y los anuncios electrónicos que van cambiando de noticias también distraen a los automovilistas.

En la mayoría de los OXXOs ponen un foco muy potente, pero lo dirigen a los automovilistas en lugar de dirigirlo a su tienda, siento que también es peligroso porque deslumbran a los automovilistas, independientemente de su macro anuncio.

Y en los postes siempre hay anuncios de eventos y en esta época preelectoral están llenos de caritas de candidatos, dan ganas de votar por el que menos contamine la vista.

Y nos faltan los adornos navideños, imagínese usted!

Ojalá algo se pueda hacer por conservar una imagen agradable de nuestra ciudad.

Atentamente

Virginia"

lunes, 22 de octubre de 2007



Quitar los anuncios, todos los anuncios.

El bloguero se pregunta si no estará exagerando con tamaña desmesura. Sobre todo al recibir comentarios que defienden los anuncios en las calles diciendo que sin ellos "la horrible ciudad se verá más horrible, sin nada que oculte su fealdad".
En serio, me lo han dicho. "Gustarme no me gustan pero al menos ves chavas guapas o coches chidos en lugar de una casucha fea o una barda o poste sin ningún chiste". No sé qué responder.

¿Cómo se verá Puebla sin anuncios? Se antoja probar. El centro mejoró mucho cuando los quitaron; hoy en día no se entendería el centro de Puebla con anuncios como los que había. Me acuerdo de uno enorme, de la Corona, sobre uno de los portales; tapaba la Catedral. Bendita UNESCO. Claro que no es lo mismo el centro de Puebla que la llamada "zona de Angelópolis", oficialmente "Reserva territorial Atlixcayotl" :engendro de engendros. Pequeño catálogo de lo que no se debe hacer, urbanísticamente hablando. Estoy seguro que en cuanto la descubran, las cátedras de urbanismo de buenas universidades en todo el mundo harán viajes de estudio desde lejanos paises y los investigadores del tema le dedicarán capítulos de libros especializados. El viaje les redituaría, pues aparte de conocer la zona Angelópolis podrían darse una vuelta por la 31 poniente, calzada Zavaleta, el circuito JPII (alguien le puso "la milla de oro", ¿en qué estaría pensando?), el Boulevard Norte, la avenida de las torres, el boulevard Valsequillo. Todas avenidas construidas en los últimos años. Todas sin áreas verdes, sin instalaciones subterráneas, sin equipamiento básico. Sin idea de ciudad. Todas llenas de anuncios.

sábado, 13 de octubre de 2007

La Avenida de La Paz



Mejor conocida como la Juárez. El bloguero prefiere el nombre viejo. Sin conotaciones ideológicas, en verdad es pura nostalgia. El Benemérito se merece todas las calles y colonias y primarias y secundarias que llevan su nombre. Faltaba más. Solo que a mi me gusta que los nombres de las calles permanezcan; sobran próceres que recordar con las calles nuevas. Con decir que extraño la Maximino.

Pero con La Paz lo interesante no es tanto el nombre sino lo que ha estado pasando en los últimos meses discreta y cuidadosamente por obra y gracia del Ayuntamiento actual, el de Doger.

Es difícil registrarlo con una cámara porque no se ve: todo el cablerío lo enterraron. Cables de luz, teléfono y TV. Todo por abajo.
Y lo que no se ve, se ve. Paradoja que tiene feliz y esperanzado a este bloguero que no se amarga aunque no le faltan razones. Lo que no está se ve. Y cómo ha mejorado La Paz con lo que ya no se ve en ella.

Y ahora, para colmo de gusto, unas bellísimas luminarias, bien diseñadas, bien hechas, funcionales. Felicidades y larga vida pública a quien las eligió.

Le falta mucho a La Paz. Que dejen de confundir las palmeras con árboles de navidad y entonces les quiten los foquitos. Quitar todos los anuncios. Regular estricta y sensatamente las señales de los negocios y comercios instalados en la zona. Arreglar los jardines de los camellones, que además son tres, el central y uno por cada carril: lujo porfiriano que no se ha vuelto a repetir en ninguna de las múltiples nuevas avenidas, a las que ya ni camellones les ponen. Sembrar más árboles,cortar el pasto, quitar los ecucaliptos y regresar a las palmeras y fresnos. Muchas cosas faltan. Pero este avance es importante y hay que señalarlo y festejarlo. Salud.

viernes, 12 de octubre de 2007

"Cacarear el huevo"



Los poblanos somos faroles, éso ya se sabe. Entonces cuando el Ayuntamiento o el Gobierno del Estado o la Coparmex o quien sea va a hacer algo lo anuncia: "Aquí vamos a tapar un bache"
Cuando la cuadrilla de tapabaches se afana en su trabajo, otro anuncio lo proclama: "Estamos tapando baches".
"En la presente administración hemos tapado más de un millón de baches" dirá otro anuncio distrayéndonos para caer en otro bache que inicia la cuenta para el segundo millón.

Da igual que se trate de los baches o de la remodelación de la fuente de la China Poblana, la queja del bloguero es que se anuncie, que se presuma todo a costa de la ciudad: ¿nadie les dice que nos damos cuenta de lo que hacen y de lo que dejan de hacer sin necesidad de láminas a mitad de los jardines?

Si Puebla es mi hogar no lo quiero con anuncios.
No me imagino la sala de mi casa con un letrero en la entrada: "Lúcete, la silla la compró mamá. Juntos es posible"

jueves, 11 de octubre de 2007

Ir a Disney World y arrojar ácido contra el ratoncito no es revolucionario; ir a Disney World sabiendo perfectamente lo ridículo y nocivo que es y aún así divertirse con inocencia, de una manera inconsciente y hasta psicótica es algo distinto. Esto es lo que Michel de Certeau llama "el arte de la via media", y parece ser la única manera de acceder a un cierto nivel de libertad en la cultura actual. Un punto medio: divertirnos -si esto es posible- con Adal Ramones, con el "Rostros", con Pati Chapoy, pero no sucumbir nunca al supuesto "atractivo" o "glamour" de estas cosas.



"En mi vida privada siento pasión por el paisaje, pero nunca he visto que los carteles embellecieran ninguno. Cuando todo alrededor es bello, el hombre muestra su rostro más vil al colocar un anuncio publicitario. Cuando me jubile de Madison Avenue
voy a fundar una sociedad secreta de enmascarados que viajarán por todo el mundo en motocicletas silenciosas destruyendo todos los carteles bajo la luz de la luna. ¿Cuántos tribunales nos condenarán cuando nos sorprendan realizando estos actos a favor del ciudadano?"


David Ogilvy, fundador de la agencia publicitaria estadounidense Ogilvy & Mather en "Confessions of an Advertising Man", citado por Naomi Klein en "No Logo"